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MUSICA DE LOS OCHENTA: de 1680, 1780, 1880 y 1980 :-) Las mejores grabaciones de Opera, Musica clásica, Pop EuroDance, Carátulas Customizadas y más.

martes, 11 de mayo de 2010

VIVALDI: Ottone in Villa



Ottone in villa (RV 729) es la primera ópera reconocida en nuestros días como compuesta por Vivaldi, en 1713. Fue encargada por el gobernador de Vicenza, Antonio Francesco Farsetti. El libretto fue escrito por Domenico Lalli, seudónimo de Sebastiano Biancardi. Ottone in Villa tiene una orquestación reducida en comparación con los estándares de la época. Requiere cinco cantantes, nada de coros y una pequeña orquesta de cuerdas con dos flautas dulces, dos oboes, fagot y clave.Los personajes son:

  • Cleonilla, cortesana de Ottone y favorita suya (soprano)
  • Ottone, Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico (mezzo-soprano)
  • Caio Silio, cortesano amante de Cleonilla, antes prometido a Tullia (soprano)
  • Decio, consejero de Ottone (tenor)
  • Tullia, noble antes prometida a Caio, disfrazada de Ostilio, un escudero (soprano)
SINOPSIS:

Acto I: La acción transcurre en una villa perteneciente al Sacro Imperio Romano-Germánico . La favorita del Emperador Ottone le está engañando con el joven y atractivo Caio Silio y no contenta con eso está considerando comenzar una aventura amorosa con Ostilio, un escudero. Éste último es en realidad Tullia, una noble mujer que Caio sedujo y abandonó anteriormente y que ahora, vestida con ropas de hombre entra en la residencia del emperador para destapar la traición. En ese momento Cleonilla declara solemnemente su amor al supuesto Ostilio. Caio se pone muy celoso, lo cual hace que Tullia no denuncia a la infiel sino que busque nuevas formas de vengarse de su antiguo prometido.

Acto II: Decio, consejero de Ottone, intenta abrir los ojos al Emperador sin acusar directamente a Caio. Mientras, éste último sólo se preocupa por Ostilio, quien no pierde oportunidad para atormentarlo un poco más. Arreglándoselas para encontrar a Cleonilla al fin sola, Caio le entrega una carta llena de reproches y se marcha. Mientras Cleonilla aún está leyendo la carta, Ottone aparece por sorpresa y se la quita. Cleonilla consigue convencer al Emperador de que la carta está en realidad dirigida a Tullia, insistiendo en que es Tullia quien ha perdido la confianza de su enamorado y que ésta le ha pedido que le conteste por ella. Cleonilla escribe una segunda carta dirigida a Caio en la cual promete que mantendrá el compromiso de matrimonio con él. Decio renueva sus peticiones al monarca para que reconozca la verdad y vuelva a los asuntos de estado, pero Ottone hace oídos sordos y entrega personalmente las dos cartas, la original y la respuesta fingida por Cleonilla a Caio. Ottone le reprocha a Caio el no haber confiado en él personalmente, mientras Caio suspira al comprobar que el emperador no se ha enterado de la realidad. Tullia protesta por su mala suerte y continua planeando venganza.

Acto III: Mientras sigue enredado por su pasión por Cleonilla, Ottone rechaza los consejos de Decio. Por su parte, Cleonilla insiste en cortejar al supuesto escudero, despertando la cólera de Caio quien, bajo pretexto de defender su honor, intenta apuñalar a Ostilio. En la confusión que sigue al intento de asesinato, las acusaciones de traición vuelan en todas direcciones ante la mirada del estupefacto Emperador. Sin embargo, ante la revelación de que Ostilio es en verdad una mujer, Cleonilla arguye que lo sabía desde un primer momento y consigue limpiar su nombre con una sarta de mentiras. Ottone se disculpa por ser tan celoso, admite de nuevo a Cleonilla y une en matrimonio a Tullia y Caio, quienes están encantados de salvar el pellejo por un precio tan bajo. Al final todos los personajes se unen en un alegre coro, incluso Decio el consejero, quien no oculta sus dudas por el futuro del Imperio (Qué razón tendría!)

Parece que Naive prepara una nueva grabación de esta ópera, mientras tanto esta es una muy buena versión, muy recomendable, con decenas de arias líricas o burbujeantes de un Vivaldi que no aburre, a pesar de la ausencia de coros, de dúos , terzettos...

Cleonilla - Susan Gritton
Tullia - Sophie Daneman
Caio - Nancy Argenta
Ottone - Monica Groop
Decio - Mark Padmore

Collegium Musicum 90
Richard Hickox




CD1[a] - - - CD[b] - - - CD2

MASSENET: Le Roi de Lahore (Sutherland)



Le roi de Lahore fue un gran éxito en su tiempo y marcó el comienzo de la enorme fama de Massenet, debido a su mezcla con éxito de algunas melodías memorables con el exotismo sensual y escapismo fantástico. Es como una Lakmé aún más fantasiosa.

El de la sacerdotisa Sitá fue uno de los roles que la Sutherland cantó para complacer a su marido, el Director Richard Bonynge. En sus memorias, El progreso de una Prima Donna, ella confiesa haber tenido algún grado de problemas con la línea de canto (hay una cierta falta de energía y firmeza en el registro inferior, pero la gama más alta es perfecta), aunque quizá el nivel esté por debajo de su más conocida y alabada por la crítica Esclarmonde. Y la propia ópera no es tan grande como Esclarmonde, tampoco, pero es muy bella.
Sin embargo, para los verdaderos fans de la Sutherland, es una rareza que vale la pena poseer, e
l segundo acto es particularmente hermoso y ella canta un dúo encantador con la Tourangeau, que suena vagamente similar al dúo de las flores de Lakme.

Los otros solistas son buenos también. Luis Lima es un gran tenor; Sherrill Milnes es un Barítono excepcional y Nicolai Ghiaurov canta con la nobleza regia de un dios Indra benevolente. Firmemente recomendado.

Sita - Joan Sutherland
Alim - Luis Lima
Scindia - Sherrill Milnes
Timour - James Morris
Indra - Nicolai Ghiaurov
Timour - James Morris
Kaled - Huguette Tourangeau
Un officier - John Tomlinson
Un chef - Gareth Morrell
Un Soldat - David Wilson-Johnson

National Philharmonic Orchestra
Richard Bonynge




CD1[a] - - - CD1[b] - - - CD2

OperaEsencial. TCHAIKOVSKY: Eugen Onegin


Eugenio Oneguin ó Eugene Onegin es una ópera en seis escenas líricas agrupadas en tres actos, con libreto deK. Shilovski y Modest Tchaikovski, hermano del compositor, basado en la novela en verso de Pushkin, publicada en 1831.

Chaikovski no consideraba la obra propia de un Teatro público, así que decidió estrenarla en una función para el Conservatorio de Moscú, a cargo de un grupo de estudiantes, el 29 de marzo de 1879. Posteriormente se estrenaría en el Teatro Bolshói de Moscú. Desde la década de los 60-70 accedió al repertorio lírico internacional y actualmente ha superado en popularidad a otras óperas del compositor por sus connotaciones biográficas y modernidad.

Las partes más conocidas de la ópera no son propiedad del rol protagónico (Barítono) sino del tenor y la soprano e incluyen el aria y escena de la carta de la joven Tatiana, la reflexión de Lenski antes del duelo y el aria del príncipe Gremin sobre Tatiana. La música también incluye la conocida polonesa de ballet del último acto.


Personajes:
  • Eugenio Oneguin (Евгений Онегин), barítono
  • Vladimir Lenski (Ленский), su amigo, tenor
  • Tatiana (Татьяна), soprano
  • Olga (Ольга), contralto
  • Madame Larina (Ларина), Dama rusa, madre de Tatiana y Olga, mezzosoprano o contralto
  • Filippyevna (Филиппьевна), su cuidadora, mezzosoprano
  • El príncipe Gremin (Князь Гремин), bajo
  • Zaretski (Зарецкий), bajo
  • El señor Triquet (Трике), tenor

Acto I :

Larina, una dama rusa, tiene dos hijas, Olga y Tatiana, con caracteres completamente distintos. Olga es muy risueña mientras que Tatiana es muy melancólica. Residen en el campo, en una hacienda propiedad de la familia. Lenski y Oneguin, dos jóvenes, llegan hasta su casa. Lenski está prometido a Olga, mientras que Oneguin es un joven elegante y vividor, aunque agradable. Tatiana se enamora de él inmediatamente, y decide escribirle esa misma noche una carta declarándole su pasión.

Acto II

Durante los festejos del cumpleaños de Tatiana, Oneguin le dice que no piensa casarse con ella, y a lo largo de toda la fiesta se dedica a cortejar a Olga, su hermana, a la vista de todo el mundo. Lenski, ofendido, le reta a un duelo, y Oneguin mata a su amigo en él. Oneguin, apenado y trastornado por haber matado a su único y mejor amigo de manera tan estúpida, decide marcharse de la hacienda e intentar rehacer su vida lejos de allí.

Acto III

Dos años después, Oneguin regresa a San Petersburgo después de un largo viaje por el mundo y asiste a un baile que da en su palacio el príncipe Gremin. Éste le presenta a su esposa, que no es otra que Tatiana, convertida en una gran dama de sociedad. En este momento, Oneguin siente que en realidad siempre estuvo enamorado de Tatiana, y quiere que ella le corresponda. Sin embargo, Tatiana le rechaza, aunque le confiesa que todavia lo ama. Se separan para siempre y Onegin se enfrenta a su amargo y solitario destino.



Evgeni Oneguin - Thomas Allen
Tatyana - Mirella Freni
Olga - Anne Sofie von Otter
Vladimir Lenski - Neil Shicoff
Príncipe Gremin - Paata Burchuladze
Filipyevna - Ruthild Engert
Larina - Rosemarie Lang
Triquet - Michel Sénéchal
Zaretski - Gunter Emmerlich

Rundfunkchor Leipzig
Staatskapelle Dresden
James Levine, 1987



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lunes, 10 de mayo de 2010

OperasRaras: SALIERI: Les Danaides (Caballé)

Antonio Salieri
Les Danaïdes
Les Danaïdes, estrenada en 1784, es una ópera en francés de Salieri, el compositor conocido por su rivalidad con Mozart. Esta ópera fue atribuida en un primer momento a Gluck y de hecho Salieri puede ser considerado el puente entre Gluck y Mozart, entre el Barroco Tardío y el Romanticismo. Sólo por esto ya merecería más importancia de la que se le atribuye normalmente. Era un gran compositor que se vio eclipsado por el huracán Mozart (aunque yo creo que Mozart componía demasiado, sin ton ni son, y que Salieri se lo curraba mucho)
Esta obra está muy, muy bien, y además la Caballé está estupenda, aunque algo tirante ya, por la edad, pero aún agradable y potente. Merece mucho la pena!
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Tragédie lyrique en cinq Actes, librettio di Pietro Metastasio (Ipermestra), Raniero de Calzabigi
IPERMESTRA : MONTSERRAT CABALLE’
DANAUS : JEAN PHILIPPE LAFONT
LYNCEE : HRISTENE BLADIN
PELAGUS : ANDREA MARTIN
PLANCIPPE : MARIA TRABUCCO
UFFICIALE DELLA GUARDIA : CARLO TUAND
ORCHESTRA SINFONICA E CORO DI ROMA DELLA RAI
DIRETTORE : GIANLUIGI GELMETTI
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OperaEsencial. VERDI: Il Trovatore (Corelli)


Èsta es la segunda ópera de la trilogía romántica de Verdi (Rigoletto, Il Trovatore y La Traviata) con la que el compositor conseguía dar el paso definitivo a la fama tras los "años de galera", como llamaba el compositor de Busetto a su trabajo entre Ernani (1.843) y Stiffelio (1.850).
Verdi "volvía" a un tema español tras Ernani y lo hacía con una obra del dramaturgo Antonio García Gutiérrez. Verdi volvería a basarse en un drama del gaditano con el célebre "Simón Boccanegra". Para su Trovador, confió la elaboración del libreto a Salvatore Cammarano, famoso libretista de Lucía di Lammermoor", pero su muerte obligó al de Busetto a contar con el joven Leon E. Bardare para finalizarlo.
La ópera se estrenó con bastante éxito unas semanas antes del fracaso de "La Traviata". Tras esta trilogía llegaron óperas cada vez más elaboradas: Simón Boccanegra (1855), I Vespri siciliani (1855) Un ballo in maschera (1859), La forza del destino (1862) y Don Carlo (1867) antes de llegar a Aida, una de los grandes referentes de la ópera. El estreno tuvo lugar el 19 de enero de 1853 en el Teatro Apollo

Acto I

Cuadro 1. Un grupo de criados al servicio del Conde de Luna está conversando cuando llega Ferrando, hombre de confianza de aquel, y les pide que estén alertas ante las ausencias del conde(All'erta!,All'erta!). Los criados, para hacer tiempo y evitar que el cansancio les haga mella, piden a Ferrando que cuente la historia del hermano perdido del conde y que éste busca aún. Empieza a narrar como una gitana ("Abbietta zingara"...Una gitana abyecta) se había adentrado en la habitación donde estaba la cuna del hermano del Conde y miraba al bebé; los siervos echaron a la gitana de la habitación, el bebé empezó a languidecer y, por ello, la bruja fue perseguida ( "la fattucchiera perseguiata"...la hechicera fue perseguida) y condenada a la hoguera. La hija de esta bruja tomó al bebé y se vengó quemándolo en la misma lugar en que su madre fue quemada. Sin embargo, como dice Ferrando, el padre, en su lecho de muerte, hizo prometer a su hijo, el actual Conde de Luna, seguir la búsqueda de su hermano puesto que aún creía que seguía vivo. Tras reconocer que sería capaz de reconocer a la hija de la maldita bruja a pesar de los años pasados, Ferrando desvela que, a veces, el alma de la gitana hechicera aparece en varias formas, lo que, añadido al tañido de las campanas de medianoche, produce un final de escena impactante .

Cuadro 2. Leonora está acompañada de Inés, persona que está a su servicio, mientras espera que aparezca ese desconocido que se presentaba en los torneos de forma misteriosa. El amor que Leonora muestra es sincero ("Tacea la notte placida"....Callaba la noche plácida) cuando evoca la noche en la que un trovador apareció en su vida...era el desconocido que aparecía en esos torneos. El temor de Inés recuerda en algo a esa Alice de Lucía de Lammermoor (que ya veremos dentro de un tiempo). Inés teme alguna desgracia que Leonora trata de negar con la cabaletta "Di tale amor ,che dirsi". Llega el Conde de Luna, también enamorado de Leonora, al palacio donde espera volver a verla. Cuando alcanza ese momento supremo de felicidad... aparece el trovador con su laúd ("Ma s'ei quel cor possiede"...Pero si posee ese corazón). Leonora, que desconoce la cara de su amado, ve a una persona en el jardín- el Conde de Luna- y lo confunde con su venerado trovador. Cuando Leonora y el Conde de Luna están abrazados, aparece el trovador ("Infida!") oculto con un yelmo. Ella reconoce esa voz y acude ante él pidiéndole perdón mientras que el Conde se va indignando por momentos. Le exige que se "descubra" y que revele su nombre ("se un vil no sei, discovriti!"...Si no eres vil, ¡descúbrete!) a lo que el trovador accede. Es Manrico, rival del conde de Luna en el apoyo al Rey de la Corona de Aragón. Cuando Manrico le exhorta a que llame a la guardia para que lo llevan al verdugo, el Conde de Luna le asegura que su fin está más próximo y desenvaina la espada a lo que responde también el trovador. Leonora trata de evitar el duelo pero el Conde está demasiado "encendido" ante tal desprecio de ella ("Di geloso amor sprezzato" ...De un celoso amor despreciado...) Es el inicio de un terceto intenso donde los sentimientos están contrapuestos, donde las voces se van entrelazando.

Acto II

Escena 1. Antecedente. En medio de la batalla de Pelilla se vuelven a cruzar los dos enemigos. En un combate anterior, Manrico pudo matar al Conde pero no lo hizo, dando valor al Conde junto a su escuadrón que, en esta batalla , le hiere. Manrico, malherido, fue encontrado por Azucena, la hija de la hechicera, que lo cuidó. Si hay una escena que ha encumbrado a "Il Trovatore" como ópera de gran popularidad, es ésta: el coro de gitanos "Vedi, le fosche notturne spoglie". El uso de la percusión - el martillo golpeando el yunque- y el más que célebre "Chi del gitano i giorni abella? La zingarella" - ¿quién embellece los días del gitano?¡La gitanilla!- han alcanzado cotas de difusión fuera del mundo operístico. La mirada de Azucena está perdida ante las llamas de la hoguera y canta ("Stride la vampa"... ¡Crépita la llama!). Cuando marchan los gitanos, quedan solos Manrico y Azucena y el trovador le pide que le cuente la historia funesta de la hechicera. La narración es sobrecogedora ("Condotta ell'era in ceppi"...¡¡La llevaban entre cepos!!) con especial acento en esa terrible "mi vendica!"-¡¡véngame!!- que se convertirá en el "leit-motiv" de esta ópera. La segunda narración le turba tanto que llega a revelar la verdad... ella había quemado en la hoguera que, en su tiempo fue para su madre, a su propio hijo. Sin duda, no dejará indiferente al lector este aria-racconto.

Manrico se sorprende ya que Azucena es su madre y esa historia que ha contado ella es inverosímil para él ("Non son tuo figlio?"...¿no soy tu hijo?) pero Azucena se disculpa y le pregunta si no fue una tierna madre para él, recordándole como lo recogió en Pelilla, malherido, y lo cuidó. Cuando la madre recuerda a su hijo porque no mató al Conde de Luna cuando lo tuvo en su mano, él rememora esa voz interna que le impidió matarlo ("Mal reggendo all'aspro assalto"... Resistiendo mal mi duro ataque). Es el inicio de un dúo breve, intenso, en el que ella le ruega que no le perdone al Conde si vuelve a encontrárselo en duelo mientras que él jura hacerlo. Un mensajero irrumpe con un documento para Manrico en el que le insta volver a Castellor para defender la ciudad. Pero lo que le lleva a desear marchar es la noticia de que Leonora tomará el velo (ingresará en un conento) ya que lo cree muerto. Es un texto leído pero que coge nuevos bríos cuando el tenor sabe de la intención de su amada. Los intentos de Azucena para evitar la marcha del trovador son infructuosos ("Perigliarti ancor languente"...Aún desfalleciente¡quieres exponerte al riesgo!) ante la intención de él: su amor por Leonora es más importante que unas heridas (Un momento può balenarmi!) y no quiere perderla. Es el mejor modo de culminar este cuadro.

Escena 2. Leonora está a punto de tomar el velo en el convento cercano a Castellor. Desconoce que su amado vive... y que el Conde de Luna, aquel malvado que osó retar en duelo a "su trovador", está muy cerca del convento con el objeto de raptarla. A pesar de tal carácter del conde, no hay que negar la belleza de ese aria "Il balen del suo sorriso" en la que el personaje muestra su amor por Leonora. La cabaletta siguiente, con apoyo de los soldados del conde, tampoco es de desmerecer (Per me ora fatale... non può nemmeno un Dio rapirmi a te) y que no decepcionará en esta ópera más cercana a Rigoletto que a La Traviata. Un coro de religiosas inicia el ceremonial de ingreso de Leonora. Cuando ella está dispuesta a ir al altar, irrumpe el Conde para raptarla... y Manrico, para salvarla. Es una escena ("E deggio...e posso crederlo?) que dejará marcado al que empiece por esta ópera por su riqueza musical que se percibe en cada momento de este final: una Leonora asombrada, un Conde indignado y un trovador dispuesto a amargar, una vez más, a su rival en la política y en el amor a Leonora.

Acto III "EL HIJO DE LA GITANA"

Escena 1. Estamos en el campamento del Conde de Luna, cerca de Castellar, con el objetivo de recuperar la ciudad. En escena, observamos un grupo de soldados que se preparan para el combate ("Or co'dadi ma fra poco"..."ahora con los dados"). La aparición breve de Ferrando sirve para espolearles de cara a la esperada victoria ("Squilli, eccheggi la tromba guerriera" ..."Que suene, resuene la trompeta guerrera"). Es un coro de los soldados en un tono cercano al marcial que le dejará huella. Sin embargo, el verdadero inicio del acto se produce con la llegada del Conde ("In braccio al mio rival!"..."En brazos de mi rival") recordando la noche del convento cuando el trovador le impedía raptar a Leonora. Irrumpe Ferrando para advertirle de que han detenido a una gitana que rondaba el campamento ante la extrañeza del Conde. Lo que hubiese supuesto un breve interrogatorio, se convierte, por intervención de Ferrando, en un suplicio para la gitana. El capitán fiel del Conde de Luna reconoció en Azucena a la hija de la hechicera condenada a la hoguera y la que raptó al niño. Cuando Azucena exclama por su hijo Manrico la felicidad del Conde es infinita ("Tua prole, o turpe zingara"..."Tu hijo,oh innoble gitana") mientras que Ferrando y los soldados piensan en la hoguera que encenderán para consumirla en llamas.

Escena 2. Están Leonora y Manrico en una capilla de Castellar para casarse. La escena tiene, sin embargo, una sensación alejada a la de la felicidad ya que el asalto a Castellar es cercano y es posible que la felicidad se vea retrasada por el ataque. A pesar de todo, el aria "Ah,si ben mio coll'essere" demuestra las grandes dotes dramáticas del compositor de Bussetto. Es uno de los mejores momentos de la ópera junto al aria comentada del Conde en el Acto II...por no hablar de su continuación y que dará lugar a otra escena célebre como es el "Di quella pira", cabaletta de Manrico, y donde expresa su deseo de salvar a su madre de la hoguera ya que Ruiz le ha comunicado que el Conde la tiene en su poder y tiene pensado llevarla a la muerte segura.

Acto IV "EL SUPLICIO"

Escena 1. Manrico ha sido detenido por las huestes del Conde de Luna y permanece preso en un calabozo en el Palacio de la Alfajería. Fuera permanece Leonora con Ruiz, el fiel compañero del trovador. Si Manrico dispuso de su aria y el Conde también, ella no podía ser menos y su "D'amor sull'ali rose"- Sobre las alas rosadas del amor- es un canto de esperanza y afecto hacia su amado que le dejará prendado como su posterior cabaletta "Tu vedrai che amore in terra" muestra lo que posteriormente sucede y que se resume en esa expresión ¡O al precio de mi vida tu vida salvaré o contigo a la tumba descenderé!. Pero no se puede olvidar el momento que media entre el aria y la cabaletta de la soprano porque el "Miserere" es una de las escenas que le dejará marcado con la voz de Manrico, desde su mazmorra, fuera de escena, con un ritmo pausado como si él siguiera cantando con el laúd mientras se oye un coro que pide piedad de una alma cercana al viaje sin retorno- "Miserere d'un'alma già vicina"-. La llegada del Conde, que no se ha fijado en la presencia de ella, y sus secuaces da inicio al dúo cuyo desenlace se verá en el último cuadro de este acto. La sorpresa del Conde se transforma en ira al saber que ella está ahí para clamar por la vida del trovador ("Mira d'acerbe lagrime"...Mira, de amargas lágrimas / ah! dell'indegno rendere"...De ese indigno... ). Cuando el Conde se niega a salvar la vida del trovador a cualquier precio, ella se ofrece por tal de salvarlo. El Conde accede feliz...pero desconociendo, en ese momento, que ella bebe de un anillo un veneno ("M'avrai, ma fredda, esanime spoglia"..."me tendrás pero fría, exánime...muerta".). El resto del dúo es un canto de "alegría" entre la felicidad del Conde por tenerla en su poder y la de Leonora por poder salvar a Manrico ("Vivrà....contende il giubilo"/"Tu mía,ripetilo")

Escena 2. En el interior del calabozo están Manrico y Azucena, condenados, en un principio, a morir. Su tono melancólico era de esperar, especialmente, en la hechicera evocando esos montes, la paz y la música del laúd. En ese momento, Leonora irrumpe con la noticia de la liberación de él...pero la felicidad no dura apenas . Cuando él habla de marchar juntos, ella niega esa posibilidad a lo que él acaba negándose a huir y reprochando el gesto de ella ("Ha quest'infame l'amor venduto") mientras ella sigue insistiendo en que debe huir. La escena es desgarradora: el trovador maldice a Leonora, ella le dice que no es hora de insultarla sino de rezar por ella. Manrico descubre que Leonora se ha envenenado y maldice el momento en que ofendió a ese "ángel" que prefirió morir por salvarlo. El conde asiste al final de Leonora y se queda asombrado por el gesto de ella ("Ah! Volle me deludere e per costui morir!..."Quiso engañarme y morir por él") mientras Leonora muere y Manrico queda desesperado con su amada entre sus brazos. El final es vertiginoso: el conde pide a sus secuaces que lleven a Manrico al suplicio (Sia tratto al cepo!...¡Que lo lleven al cepo!). Azucena pide detener la ejecución pero el Conde está demasiado indignado y, cuando el trovador es ejecutado, la gitana revela a aquél la cruel verdad y exclama exultante su venganza mientras que el Conde acaba horrorizado ante el cadáver de su hermano Manrico.



Conte di Luna - Robert Merrill
Leonora - Gabriella Tucci
Azucena - Giulietta Simionato
Manrico - Franco Corelli
Ferrando - Ferruccio Mazzoli
Inés - Luciana Moneta
Ruiz - Angelo Mercuriali

Rome Opera Orchestra & Chorus
Thomas Schippers, 1964




CD1 - - - - CD2

OperasCombinadas: PUCCINI: Le Villi & Messa di Gloria
























Le Villi (Las Willis) es la primera ópera compuesta por Giacomo Puccini. El libreto es de Ferdinando Fontana, basado en el cuento Les Willis de Alphonse Karr.

Puccini escribió Le Villi para participar en una concurso de óperas de un solo acto, organizado por Edoardo Sonzogno, industrial y dueño de un periódico milanés. La ópera no mereció ni siquiera una mención especial. A pesar de eso, gracias a la ayuda de Fontana, su libretista, Puccini consiguió el apoyo de personas influyentes para estrenar la ópera, logrando un notable éxito. Fue entonces cuando Giulio Ricordi ofreció un contrato por los derechos de publicación de la ópera previa modificación para agrandarla, lo cual hizo Puccini para esa nueva versión que se estrenó en diciembre del mismo año; después el compositor hizo un par de versiones más, una en 1888 y una última en 1892.



El libreto de la ópera se nutre de las leyendas de la Europa Central, según las cuales las Willis son espíritus de mujeres que han sido traicionadas por sus amantes. El mismo tema es tocado en el ballet Giselle y la ópera Die lustige Witwe (cuyo libreto fue traducido al italiano por el mismo Fontana).

1er acto: En casa del guardabosque se celebran los esponsales entre Roberto y Anna. De repente Roberto debe partir a Mainz para hacerse cargo de una herencia. Anna tiene un mal presentimiento. Todos le desean un buen viaje. Intermezo: El espectador, a través de una narración de una versión escenificada, descubre el modo en que una sirena seduce a Roberto y cómo éste se olvida a Anna. A continuación, en una segunda versión, presenciamos el cortejo fúnebre de Anna, que muere de tristeza, y cómo las almas de las muchachas abandonadas esperan a sus amantes infieles, quienes son inducidos a la danza de la muerte.



2 acto: Guglielmo, el padre de Anna, llora la muerte de su hija. Mientras se dirige a su casa, se oyen las voces de las bacantes. Roberto, movido por el arrepentimiento, regresa a casa. Allí se le aparece el espíritu de Anna. Ambos son rodeados por las bacantes, quienes le acosan y le obligan a bailar con Anna hasta que encuentra la muerte en sus brazos.

"Le Villi"

Anna - Renata Scotto
Roberto - Plácido Domingo
Guglielmo Wulf - Leo Nucci
Narrator - Tito Gobbi

National Philharmonic Orchestra
Ambrosian Opera Chorus
Lorin Maazel, 1979


CD


A pesar de la "ampliación" a 2 actos es una ópera muy corta, y trágica, asi que yo suelo escucharla combinada con la Misa de Gloria del mismo Puccini, interpretada por Carreras y Prey, que da un poco de calma y consuelo a la acción y además permite que haya más variedad en la parte vocal (Carreras combina muy bien con Domingo, cómo no). Puccini creó esta Misa cuando apenas tenía 17 años, y ya muestra el talento del compositor en una fase temprana. Puede no ser tan buena como las misas de Mozart o Beethoven, pero su flujo romántico lo compensa. Los solistas José Carreras y Hermann Prey hacen un trabajo fantástico. La orquesta, el director y el coro son impecables, y la calidad de audio es inmejorable.





"Messa di gloria" in A flat major
(for tenor, baritone, bass, chorus & orchestra)

London Phiharmonia Orchestra

with Hermann Prey, Ambrosian Singers, José Carreras
Conducted by Claudio Scimone




*



Kyrie



Gloria



Credo



Sanctus



Agnus Dei

THOMAS: Mignon (Horne&Von Stade)




Mignon - Marilyn Horne
Wilhelm Mester - Alain Vanzo
Philine - Ruth Welting
Fréderic - Frederica von Stade
Lothario - Nicola Zaccaria
Laërte - André Battedou
Jarno - Claude Meloni
Antonio - Paul Hudson

Ambrosian Opera Chorus
Philharmonia Orchestra and Chorus
Antonio Carlos Nobrega de Almeida




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